Pensar como un humano: La inteligencia artificial llega a los smartphones

Hasta hoy, la guerra por ser el mejor smartphone del mundo ha ido desde el tamaño de la pantalla, delgadez del aparato, megapixeles de su cámara, potencia gráfica, procesador con cada vez más núcleos y una batería que soporte todas estas monstruosas capacidades antes que termine el día.

Sin embargo, en el último tiempo un nuevo ítem se agrega a estos complejos dispositivos: la inteligencia artificial móvil, una función que promete realizar millones de procesos al segundo, sin depender del software incluido por el fabricante o una conexión a la nube, “pensando” de la misma forma en que lo haría un humano. De esta forma, la capacidad del cerebro humano se unirá a la rapidez para hacer cálculos y probabilidades de los procesadores incluidos en los smartphones, un proceso de aprendizaje, predicción y deducción nunca visto hasta ahora.

Los primeros indicios vinieron de parte de Huawei y Apple, los mismos que se encuentran peleando por ser el segundo mayor fabricante mundial. En agosto, durante la feria IFA de Berlín, el fabricante chino presentó su procesador Kirin 970, el primero en contar con una NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal) además del procesador central y el chip gráfico, multiplicando el rendimiento 25 veces, al mismo tiempo que disminuye en 50 el consumo de batería. Esto implica que esta unidad “aprenderá” de sus experiencias o datos que vaya recopilando, adelantándose a lo que requiera el usuario, permitiendo traducción en tiempo real, asistencia de voz sin internet o bien determinando qué procesos son más importantes, dando prioridad a uno por sobre otro.

Apple por otro lado, hizo lo propio con con el procesador A11 Bionic, incluido en los nuevos iPhone 8, iPhone 8 Plus y iPhone X. En su presentación de septiembre, la firma señaló que el nuevo chip no sólo duplicaba su rendimiento con la mitad de su batería, sino que en las pruebas posteriores se comprobó que era más potente que un MacBook Pro de 2017, y por supuesto que la mayoría de su competencia en Android. Esto no sólo servirá para que el smartphone administre mejor los procesos internos, sea más veloz y el aparato tenga una vida útil más extendida, sino que puede utilizar el sistema de reconocimiento facial Face ID.

Un caso práctico de la inteligencia artificial lo tenemos en la fotografía de una flor tomada con la cámara del smartphone. Actualmente, la CPU es capaz de reconocerla sin problemas e incluirla en un álbum de fotos, pero antes debe compararla con una base de datos en la nube. El cerebro humano por el contrario, es capaz de reconocer de inmediato una figura así de simple, precisamente porque ya la conoce de antemano.

Los smartphones ya han hecho uso de la inteligencia artificial, aunque en la nube. Google Photos es un buen ejemplo de ello, ya que es capaz de reconocer personas u objetos y ordenarlos en un álbum, haciendo más sencilla la navegación. El problema tiene que ver con que para revisar el contenido necesitamos una conexión a internet, y existen demoras de tiempo de carga, disponibilidad de red y privacidad. El hecho que esta inteligencia esté incluida en el smartphone es lo que esperan hacer los chips de Huawei y Apple.



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