Santiago vive su invierno más seco de los últimos 20 años


Las últimas lluvias dieciocheras no alcanzaron para disminuir el déficit de agua caída a lo largo del país. En Valparaíso este fue el invierno más seco desde 2007 y en Concepción el con menos agua caída desde 2012.
El agua caída durante los últimos días no fue suficiente para revertir lo que será considera como un año seco. Santiago terminó el invierno como el más seco de los últimos 20 años. Para Valparaíso este período fue el más seco de los últimos 11 años y para Concepción el con menos agua caída de los últimos seis años.

Según la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), a la fecha la estación de Quinta Normal (Santiago) registra un déficit de 54% de agua caída, con casi 144 mm, en circunstancias en que un año normal deberían haber caído 315 mm. Algo parecido sucede en Concepción, en un año normal registra 961 mm, pero terminado el invierno solo anota 633,3 mm lo que representa un 34% de déficit. La estación Rodelillo de Valparaíso registra solo 249,1 mm a la fecha, en circunstancias que el año pasado superaba los 538 mm y los 356 mm en 2016.

Para Santiago este es el invierno más seco desde 1998, para Valparaíso es el más seco desde 2007 y para Concepción, el más seco desde 2012.

Carolina Vilches, meteoróloga de la Oficina de Cambio Climático de la DMC, explica que al menos para la zona central tenemos que acostumbrarnos a otoños e inviernos más secos. “Según las proyecciones de las simulaciones climáticas para escenarios futuros (2030-2050) realizadas por la DMC, con relación al período 1970-1990, debemos acostumbrarnos a inviernos y otoños más secos en la zona centro sur del país. Sin embargo, en la zona austral del país, las simulaciones muestran que las precipitaciones aumentarán en invierno, aunque su aumento será más significativo entre la primavera y el verano. En base a estas simulaciones, la zona central del país será la más afectada por la falta de precipitaciones en invierno, lo que lleva a pensar que esta condición de sequía que actualmente se vive en la zona central se mantendría y hasta aumentaría en esta zona”, indica.

A la fecha, a lo largo del país solo Osorno tiene un superávit de 3%, mientras que Coyhaique está en nivel cero (sin superávit ni déficit).

El cambio climático es responsable del aumento del CO2 en la atmósfera, lo que ha provocado un aumento en la temperatura media y cambios en los regímenes de viento y precipitación, pero no explica en un 100% la sequía. La variabilidad climática, dice Vilches, es la señal más importante que determina el clima en escala de tiempo de años y décadas. “En Chile, existen diversos patrones que explican esta variabilidad natural como ENSO (fenómeno del que son parte El Niño y La Niña), Oscilación Decadal del Pacífico y la Oscilación Antártica. Por lo tanto, podemos decir que a pesar de que existe una tendencia al aumento de la temperatura y a la disminución en general de la precipitación, esto sería explicado en un porcentaje menor por el cambio climático”, señala la meteoróloga.

Respecto de El Niño, un fenómeno que trae consigo años más lluviosos, Catalina Cortés, de la oficina de Servicios Climatológicos de la DMC, indica que éste sigue desarrollándose en el Océano Pacífico central, por lo que se mantiene la probabilidad del 62% de estar presente durante este trimestre (septiembre-octubre-noviembre).

¿Cómo será esta primavera?
El inicio de esta nueva estación comienza con lluvias. A partir de mañana martes las lluvias se dejarán caer desde Osorno al sur y este viernes y sábado llegarán a la zona central, alcanzando incluso, la parte sur de la Región de Coquimbo.

Según Gianfranco Marcone, meteorólogo de Mega, es habitual que la primavera sea inestable, más aún si llega el fenómeno de El Niño. En general, dice, en la zona central llueve poco en esta época.

“Como Pronóstico Estacional esperamos que el trimestre de Septiembre-Octubre-Noviembre registre montos de lluvia en el rango normal a más seco de lo normal entre la Región de Valparaíso y Biobío. En el trimestre, esperamos que se acumulen menos de 52 mm en Santiago y menos de 196 mm en Concepción. Entre La Araucanía y Los Lagos, lo más probable es que el trimestre registre los acumulados de lluvia dentro de los rangos normales: entre 181 y 279 mm en Temuco, aunque con alta probabilidad de que algunas zonas presenten lluvias sobre lo normal (lluvioso). Ese es el caso de Valdivia en donde regsitraremos más de 252 mm y Puerto Montt con más de 312 mm”, indica el meteorólogo de la Oficina de Servicios Climatológicos de la DMC, José Vicencio. En tanto, todo Aysén y Magallanes registrará un trimestre más seco de lo normal, con menos de 214 mm en Coyhaique, por ejemplo.

Entre los expertos hay acuerdo en que se avecina un evento de El Niño, lo que podría ser declarado oficialmente antes de fin de año. “Hay ciertas reglas técnicas que definen cuando comienza oficialmente, pero a lo que nosotros nos interesa en Chile es que el actual calentamiento en el Pacífico Ecuatorial Central alcance una buena intensidad y, además, provoque las perturbaciones atmosféricas que conocemos como teleconexiones. La intensidad de este fenómeno, por ahora, pareciera que no debería ser demasiado grande (no esperamos algo similar al Niño Godzilla de 2015 ni nada por el estilo). El peak debería alcanzarse entre enero y marzo del 2019”, dice Vicencio. En todo caso, aclara que, durante la primavera de manera “normal” (es decir, sin El Niño) ya llueve montos relativamente importantes en la zona central y sur, por lo que no es extraño que en primavera precipite.

En años anteriores con El Niño se ha visto un aumento de precipitaciones hasta noviembre desde la zona central hasta la Región de Magallanes. “Debido a que en la zona central ya llueve cada vez menos con el pasar de los meses, este aumento de la pluviometría es más notorio desde Biobío al sur”, indica Vicencio. Históricamente los veranos influenciados por El Niño tienden a ser secos desde Temuco al Sur, al igual que en el Altiplano Chileno, donde disminuyen las tormentas y las precipitaciones estivales.

Aunque se esperan más lluvias, estas no cambiarán la tendencia de sequía de la zona centro donde se encuentra el mayor déficit de precipitación. “Las lluvias que puedan caer durante los meses siguientes no serían suficientes como para revertir la tendencia al déficit que se ha venido registrando durante todo el año”, insiste Vicencio.

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